Desde aqui, os deseo lo mejor para estas fechas.
Este tiempo donde la gente nos acordamos de todo y de todos. Donde la familia ocupa un primer plano en nuestras vidas, aflora lo mejor de nosotros y nuestros sentimientos se tiñen de color navideño.
¡¡¡ Feliz Navidad !!!
viernes, 24 de diciembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
El primer orgasmo
Cumplió la mayoría de edad a mediados de Mayo y ya es un hombre. Podrá ejercer su derecho a voto gracias a vivir en una España democrática.
No le interesa ningún partido, de hecho, no tiene ni la más remota idea de lo que hablan en sus acalorados y prometedores mítines. Esos antros de oradores paganos y embaucadores que sólo dicen lo que quieres oír, como un adivino profesional.
Aunque vio una cosa que le impactó, que lo había abducido: un magnifico anuncio donde una chica tiene un interesante orgasmo, a la vista bastante placentero, cuando introduce su papeleta en la urna. ¡Que acto de amor...!. Quiere tener su primer orgasmo, está decidido.
Es patético a lo que ha llegado la decadente política catalana, ¿eso es todo lo que se puede ofrecer como reclamo para el voto, un simple orgasmo? ¿ya están cansados de independentismos y estatús?.
Esto es lo que opina un humilde andaluz; un orgulloso andaluz y, sobre todo, un orgulloso español. Uno de esos que, aunque les parezca extraño e increíble, paga impuestos.
Por favor, señores y señoras (paridad ante todo) politic@s catalanes, dejen ya de darnos la paliza al resto de los españoles, que lo único para lo que os servimos es de parapeto de defensa de vuestra propia decadencia.
Señores (por llamarlos de algún modo), la boina y los burros los aparcamos hace ya tiempo. Sigan con sus jueguecitos de disparos y sus orgasmos (les recomiendo los andaluces, son la leche) y dejen a los andaluces, paguen o no sus impuestos, en paz.
viernes, 29 de octubre de 2010
El fin de los médicos.
No falta mucho para que la prensa, tanto escrita como audiovisual, haga eco de lo que será un notición: " Se cierran todas las facultades de medicina y farmacia del país ". Pero aún podemos estar tranquilos. Todavía hay esperanza y podemos remediarlo.

Hace poco en el trabajo pude ver un caso que yo lo catalogaría como typical spanish, vamos, que todo el mundo hace (o hacemos, claro). Asoma una mujer de no muy avanzada edad con una criatura de meses en sus brazos y empieza ha hablar con otra señora de mediana edad que estaba en el balcón de un primer piso:
- ¿Que le ha mandado el medico a la niña?. - dice la señora del primer piso.
- Pues ... lo de siempre, unos supositorios.
- Nada, tú dale Alergical expectorante. Que mala sombra no acordarme antes del nombre y te hubieras ahorrado de ir al médico.
Puede parecer que la señora del balcón era pediatra o, a lo sumo, médico pues... nada de eso. Era la señora de la limpieza, profesión tan digna como la de médico, al parecer un familiar de la portadora de la criatura. Alergical expectorante. Que fuerte, si nos sabemos los nombres y propiedades de las medicinas mejor que los médicos y farmaceúticos.
Antes no salíamos de Frenadol, Gelocatil y cuatro más pero, ahora con los medicamentos genéricos... somos la caña. Nos sabemos los nombres propios de los remedios farmacéuticos. Que te duele la cabeza, Paracetamol. He amanecido con una pequeña e ínfima inflamación, Ibuprofeno. No, creo que la inflamación ha ido a más, estoy fatal y no me puedo mover; tomate un Diazepan antes de acostarte que te vendrá de lujo.
Bueno y eso de ir al medico, para qué. Seguro me que manda esto. Lo buscamos en nuestra farmacia particular (algunos superan en género a las reales) y marchando, pastillazo al canto.

O, como mucha otra gente que toma medicina natural (espino blanco, avena sativa, y un largo etcetera), que no concibe que aunque sea natural, puede joderte igualmente.
Señoras y señores, nos pasamos siete pueblos. Tomamos y acopiamos demasiadas medicinas y aún no nos enteramos que la automedicación es un error. Puede ser bastante perjudicial para la salud.
Dejemos que esos profesionales de bata blanca diagnostiquen realmente lo que tenemos y decidan, con más criterio que nosotros, qué, como y cuanto debemos tomarnos para aliviar nuestros males.
Es hora de dejaros. Además, voy a tomarme un Paracetamol ahora mismo, que tanto escribir me está dando dolor de cabeza.
viernes, 22 de octubre de 2010
A mi Máma
No penséis que la tilde esta mal colocada, esta bien. Mamá es madre y máma es mi máma y la de otros muchos. Nunca le gustó que la llamáramos abuela, eso la hacia sentirse vieja.
Como ya sabéis, mis entradas me gustan acompañarlas de imágenes, casi siempre buscadas en la red y lo más parecidas a la realidad de lo escrito pero, en esta ocasión, no va a poder ser. El personaje de esta entrada es único y no hay nada que se asemeje ni se acerque siquiera.
Mi Máma ...
Es facil de recordar.
Su cara estaba marcada por el paso del tiempo, por el trabajo, por la lucha diaria durante muchos años por sacar una familia adelante. Un rostro que, con la edad, se convirtio en dulce, apacible y sosegado; emanaba simpatia, felicidad y, sobre todo, descanso. Descanso por tener casi todo estabilizado, porque había ganado su batalla con la vida y, sobre todo, había derrotado al fracaso.
Pelo canoso, retocado desde primera hora de la mañana y siempre en perfecto estado, de peluqueria o de rulos caseros y redecilla, daba igual con tal de llevarlo arreglado ( la coquetería no decae con la edad ). Tenia que ir presentable a su cafelito matutino. Podía faltar para pan pero no para eso, lo disfrutaba. Fiel a sus creencias siempre llevaba vestido negro riguroso, como mandan los cánones del luto. No recuerdo verla de otra manera.
Era una mujer recta aunque, al paso de los años, el tiempo la hablandó un poquito; siempre que podía te hacia un quite, con las regañinas, el almuerzo que no te comías y te esperaba para la merienda siempre desaparecía, los veinte durillos cuando cobraba ... mil cosas.
Fué madre de sus hijos y nietos y abuela de sus bisnietos.
Una cosa que recuerdo perfectamente y que le tengo mucho cariño (en su momento me molestaba) era cuando se sentaba en su sillón después de comer; se quedaba completamente dormida viendo aquel famoso programa de Canal Sur de los pueblos, cambiabas de canal y, automáticamente, abría los ojos diciendo que lo estaba viendo, ¡pero si era imposible!. Todavía hoy me río. Como estas tengo infinidad de anécdotas.
Siempre quiso portarse con todos, quedar bien, no molestar ni crear cargas a nadie y lo mantuvo hasta el final. Lo hizo como ella siempre quiso, con un rápido adiós. Si hubiese tenido testamento seguramente vendría claramente escrito y rubricado, como no, con su pulgar derecho.
Aún mantengo conversaciones con ella. Sí, esas conversaciones interiores que todos tenemos pero con la diferencia de que, en el fondo, se que es ella realmente quien contesta.
Te echamos de menos y lo digo en plural porque sé que escribo en nombre de muchos.
Hasta siempre ...
domingo, 17 de octubre de 2010
"El fantasma rosa" por Nesi

Erase una vez una ciudad que se llamaba Malacayú. En esa ciudad vivía un fantasma. No era un fantasma como los demás, era ... ¡rosa!.
Desde el día que se instaló, todas las mañanas se iba a la ciudad. Se la recorría de esquina a esquina, de lado a lado. Iba asustando a toda la gente pero ... no la asustaba, la hacia reír. Esa era su duda.
Cuando los asustaba se reían y fué cuando se dio cuenta que era rosa. Ahora, iba apenado por las calles, pensando en una solución. Hasta que se le ocurrió una. Recurrió a un pintor para que lo pintara de blanco. Entre risas dijo que sí. Y así lo hizo. Quedo totalmente blanco y hasta el pintor, en vez de risas, gritó: " ¡un fantasma! ".
Como los demás no sabían que se había pintado de blanco, se creían que había dos fantasmas y nunca salían de sus casas, excepto el pintor que era su amigo.
Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Busco Psicólogo
Don, hombre de unos cuarenta años, con pelo algo canoso y una tez bien cuidada por el uso de las cremas reafirmantes que por suerte ya pueden usar los hombres. Felizmente casado y con familia, bien acomodado y con trabajo fijo.
Mindundi, quizas sea de la misma quinta de Don aunque su cara no revele realmente su edad. Siempre lleva su largo pelo recogido y bien cuidado. Se podría decir que también está felizmente casado pero en este caso está casado con su mujer, su suegra, sus cuñados y sus repelentes sobrinas. Es el pago por tener un "Monovolumen" de segunda mano donde entra todo.
Es día uno de septiembre para Don.
Hoy me he levantado fatal. Estoy crispado, una enorme ansiedad inunda mi cuerpo; el estomago me estalla, mi humor es de perros, mi piel está perdiendo su oscuro color, me estoy poniendo enfermo. De este año no pasa, tengo que buscar un psicólogo, tengo depresión, creo que es postvacacional, esto acabara conmigo.
De nuevo tendré que ocupar mi silla tras una inmunda ventanilla, rodeado de papeles por todos sitios y con la maravillosa decoración de unos inmensos archivadores. Sintiendo ese reloj que cuelga en la pared desde el día de la inauguración de las instalaciones; que deja claro cada largo minuto que pasa por su rítmico tic tac. Aguantando a gente y más gente que no pude atender durante mis merecidas vacaciones.
Atrás quedaron esos maravillosos días de playita y sol, de tumbona y sombrilla;

de cervecita, café y mojito. Mis visitas al chiringuito de "Paco", con esos magníficos espetos de sardinas al majestuoso precio de 7 euros (una ganga). Levantarse tranquilamente, comprar el Mundo Deportivo para después disfrutarlo en mi tumbona alternándolo con unos sudokus y unos pequeños remojones playeros. Esas siestas después de almorzar que sentaban de lujo, dos horas, no más. La tranquilidad de un paseo viendo el atardecer. Un buen tinto nocturno con unas racioncitas y la amena conversación de los amigos de verano.
Pero hay una cosa que no echaré de menos, los fines de semana. Con los típicos domingueros, siempre molestando y sobre todo la brecha que tengo en la sien por una puta sombrilla.
Es día uno de septiembre para Mindundi.
Creo que voy a llegar tarde. Con lo tranquilos que estábamos en agosto, sin ningún coche, sin trafico, con todos estos capu ...., con toda esta gente de vacaciones, me estoy poniendo enfermo. Voy a salir del coche y la voy a liar. - Mientras el claxon del monovolumen está a punto de arder.- Creo que voy a tener que ir al psicólogo ha ver si me calma los nervios porque sino me voy ha cargar a alguien.
Y pensar en lo bien que estuve el sábado en la playa. Mucho pijo pero yo, a mi rollo.
Que buena barbacoa me he comprado este año pero también hay que decir que el carbón de encina hace mucho. Las sardinas estaban de escandalo, grasientas como a mi me gustan. Luego tienes todo el día en el agua para que te vaya el olor de las manos. A veces el humo molesta pero... ahh que se jodan. Y esa sangría ... que sangría me sale, cabezona pero muy buena. Los niños y mis queridas sobrinas en su tónica, dando pol'culo a todo el mundo, mira que se lo he dicho veces pues, nada, ni caso. Lo bueno es que cuando me voy a las once se quedan fritas en el coche. Lo más chungo fue cuando vino ese vendaval y se llevo la sombrilla, la grande de Coca-Cola que me pille el año pasado. Que putada. Le endiñó a un pijo de esos, estaba leyendo el Mundo Deportivo (aunque el bueno es el Marca, que lo sepáis), no la vio llegar y le dio en toda la sien. Que brecha se le abrió. Pero ¿que culpa tenia yo?, pues eso digo, ninguna.
Bueno, ha ver si se despeja el tráfico sobre las doce y me llegaré a dejar unos papeles a la jodida ventanilla que ha estado cerrada todo agosto, si ha llegado el señorito hoy, claro.
Pero hay una cosa que no echaré de menos, los fines de semana. Con los típicos domingueros, siempre molestando y sobre todo la brecha que tengo en la sien por una puta sombrilla.
Es día uno de septiembre para Mindundi.
Creo que voy a llegar tarde. Con lo tranquilos que estábamos en agosto, sin ningún coche, sin trafico, con todos estos capu ...., con toda esta gente de vacaciones, me estoy poniendo enfermo. Voy a salir del coche y la voy a liar. - Mientras el claxon del monovolumen está a punto de arder.- Creo que voy a tener que ir al psicólogo ha ver si me calma los nervios porque sino me voy ha cargar a alguien.
Y pensar en lo bien que estuve el sábado en la playa. Mucho pijo pero yo, a mi rollo.
Que buena barbacoa me he comprado este año pero también hay que decir que el carbón de encina hace mucho. Las sardinas estaban de escandalo, grasientas como a mi me gustan. Luego tienes todo el día en el agua para que te vaya el olor de las manos. A veces el humo molesta pero... ahh que se jodan. Y esa sangría ... que sangría me sale, cabezona pero muy buena. Los niños y mis queridas sobrinas en su tónica, dando pol'culo a todo el mundo, mira que se lo he dicho veces pues, nada, ni caso. Lo bueno es que cuando me voy a las once se quedan fritas en el coche. Lo más chungo fue cuando vino ese vendaval y se llevo la sombrilla, la grande de Coca-Cola que me pille el año pasado. Que putada. Le endiñó a un pijo de esos, estaba leyendo el Mundo Deportivo (aunque el bueno es el Marca, que lo sepáis), no la vio llegar y le dio en toda la sien. Que brecha se le abrió. Pero ¿que culpa tenia yo?, pues eso digo, ninguna.
Bueno, ha ver si se despeja el tráfico sobre las doce y me llegaré a dejar unos papeles a la jodida ventanilla que ha estado cerrada todo agosto, si ha llegado el señorito hoy, claro.
lunes, 16 de agosto de 2010
Sí o No.

Lo primero que aprendemos nada más tener uso de razón es la diferencia de un sí y un no. Lo usamos no sé cuantas veces diariamente y siempre para hacer una elección. Elecciones que no siempre son las acertadas, como no, pero elegimos. Si tuviéramos la sabiduría de elegir correctamente... , el mundo no seria éste, os lo aseguro; pensando siempre en el lado positivo, claro está. Siempre hay mentes perversas por ahí.
Lo más difícil está, bajo mi punto de vista, en las primeras decisiones, cuando nuestra mente no está lo suficientemente preparada, en la adolescencia. Todo es de color de rosa, tenemos las cosas fáciles y escoger entre el si y el no es relativamente muy cómodo. Diréis que el adolescente debe tener tras su oreja una vocecita aconsejadora para escoger el camino correcto pero todos sabemos que, a esas edades, se crea una coraza entre la oreja y el tímpano que es difícil de franquear.
Es la fase de nuestra vida que más determina nuestras vidas; las amistades, estudiar o no, las drogas, como no, o simplemente ser bueno o malo.
Deberíamos nacer con un manual de instrucciones que nos marcaran paso a paso los caminos a seguir durante nuestra vida, seria lo óptimo. Pero no, yo llevo años buscándolo y no lo encuentro. Tenemos que equivocarnos una y otra vez para saber cual hubiera sido el camino o elección correcta. Elecciones que en muchos casos pasan factura.
Hay otras elecciones menos tediosas como la de unir tu vida a la de otra persona aunque, últimamente, hay muchas equivocaciones o la elección de crear una vida. En ésta ultima difícilmente te equivocas, aunque muchas féminas en fase de embarazo lo estén pensando en este momento (si lo estas leyendo sabes que es por tí, Eri). Creo que ésta es una de las decisiones más acertadas que podemos escoger. Los hijos son la bendición que nos hace olvidar esas "malas elecciones pasadas".
No quiero ponerme muy pesado con el tema. Sólo deciros que antes de decir sí o no deberíamos sentarnos un poco y meditar un la elección.
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